sábado, 10 de diciembre de 2016

La ciudad y los perros

Hola queridos lectores. Bueno, si al principio del blog había prometido no juzgar obras maestras, aquí estoy, para juzgar a Vargas Llosa. Pero no tengo mucho qué transmitir en realidad, por eso dudé mucho de hacer esta reseña. Después de todo, ¿qué se le puede decir a un maestro como Vargas Llosa? Nunca antes había leído nada de él. Tenía una idea negativa de él debido a sus declaraciones políticas. Oh, niño tonto. Qué escritorazo te estabas perdiendo. En fin, también publico la reseña para no dejar el blog tan abandonado. Prometo que la próxima no será de un escritor tan consagrado como este. Pero bueno, es lo que estaba leyendo. Cúrtanse (?)


NOMBRE: La ciudad y los perros
AUTOR: Mario Vargas Llosa
AÑO: 1962
EDITORIAL: RBA Editores

SINOPSIS:

El colegio militar Leoncio Prado, de Lima, recoge a jóvenes de distinta procedencia social. En esta institución de nombre nada ficticio, por cierto, y que constituye un fiel trasunto de la sociedad peruana de los años cincuenta, los jóvenes cadetes llevan a cabo un singular aprendizaje, el de la interiorización de los valores propios de un mundo adulto en el que los débiles sucumben y en el que todos se devoran mutuamente. Intempestivo alegato contra la violencia social y sus correas de transmición institucional, esta auténtica novela de iniciación que se distingue por su extraordinario virtuosismo técnico fue llevada al cine en 1983 por el escritor peruano Francisco J. Lombardi.

PUNTUACIÓN:
★★★★★Asombroso
★★★★Me gustó mucho
★★★Me gustó
★★Estuvo bien
No me gustó

RESEÑA:

La historia relata las vidas de un grupo de jóvenes que estudian en el Colegio Militar Leoncio Prado, y lo hace a través de distintos narradores y tiempos. Recurre constantemente a los flashbacks, pero lo hace tan bien que el relato termina estructurado poéticamente no solo en el lenguaje utilizado, por demás, fenomenal, tanto es así que en ningún momento me incomodaron los modismos peruanos. No sé realmente qué esperaba, si es una de las mejores obras de un Premio Nobel.

LO QUE ME GUSTÓ:

Todo, absolutamente todo. Está escrito brillantemente. Los personajes son todos creíbles, muy humanos, y sus historias son desgarradoras. El texto está dividido en dos partes, que a su vez se dividen en capítulos, que a su vez divide los relatos de los distintos personajes. El ritmo elegido para conducir la historia a través de las vivencias del pasado y del presente es idónea, y lo que viven los cadetes es tremendo. Es todo tan poético y triste y romántico y nostálgico y duro y realista.

LO QUE NO ME GUSTÓ:
Si algo tengo para decir, es que al principio es todo un poco confuso, porque el autor prácticamente no aclara quién es quién, por lo que queda en manos del lector ir descubriéndolo. Al principio esto me complicó la lectura, pero una vez que lo descubrí, todo fue maravilloso.

IMPRESIÓN GENERAL:

Me pareció una novela perfecta. La recomiendo plenamente.

miércoles, 2 de noviembre de 2016

Ripley en peligro

Hola queridos lectores. Había dicho en posts anteriores, que no iba a criticar obras consagradas. Pero acabo de terminar de leer Ripley en peligro, de Patricia Highsmith, y no pude evitar sentirme horrorizado. Así que necesito publicar esta crítica. Tengo la edición de colección que hizo RBA Editores hace más de 20 años, una colección que reúne grandes obras maestras, desde El amor en los tiempos del cólera de Gabriel García Márquez, pasando por La insoportable levedad del ser, de Kundera, Lolita, de Nabokov, Madera de héroe, de Delibes, 1984, de Orwell, La historia interminable, de Ende... ¿me entienden? Obra maestra tras obra maestra. Y encontrarme con esta historia supone para mí un fiasco total. Empecemos.

NOMBRE: Ripley en peligro
NOMBRE ORIGINAL: Ripley Under Water
AUTOR: Patricia Highsmith
AÑO: 1991
EDITORIAL: RBA Editores

SINOPSIS:

Tom Ripley y su mujer Heloise disfrutan de una plácida existencia en el paraíso perdido de una pequeña localidad francesa, cuando aparecen en escena los Pritchard, una enigmática pareja de norteamericanos que sacarán a la luz dos asesinatos que Ripley había cometido tiempo atrás y que habían quedado impunes. Cuando el pasado acecha, Ripley se encuentra acorralado... ésta es hasta el momento la última novela de la serie del personaje Ripley, en la que Patricia Highsmit - siempre desde el marco del género negro - da muestras de una gran profundidad psicológica.

PUNTUACIÓN:

★★★★★Asombroso
★★★★Me gustó mucho
★★★Me gustó
★★Estuvo bien
No me gustó

RESEÑA:

¿Leyeron la sinopsis? ¿Vieron que aparentemente Patricia Highsmith desde el marco del género negro da muestras de una gran profundidad psicológica? Pues no encontré ni al género negro, ni a la gran profundidad psicológica, y si toda la obra de esta mujer es así, por Dios, no puedo entender cómo es una escritora consagrada. Es el relato contínuo de la cotidianeidad de un - como bien lo define el antagonista de la historia - estafador esnob, que se va de vacaciones con su muy esnob esposa, luego se va a Inglaterra a visitar a sus muy esnobs amigos, para volver a la mansión donde vive en un pueblito exclusivo de Francia, todo esto condimentado con la presencia de un sujeto llamado Pritchard (que al parecer todos los franceses tienen problemas para pronunciar), que acosa muy elegantemente a Tom Ripley, trayendo al presente algunos crímenes que Ripley había cometido para sostener su negocio de falsificación de pinturas. La hostilidad entre ambos personajes va escalando a medida que se cruzan, y se producen distintos enfrentamientos hasta que llega el desenlace de la historia.

LO QUE ME GUSTÓ:

Bueno, no todo fue tan horrible. Hubo pocos puntos a favor, pero los hubo. La novela está bien estructurada, y está bien escrita, con una narración llevadera. Ojo, nada espectacular, pero lo suficientemente buena como para permitirme tragar el bodrio del argumento y de los personajes.

La autora expone un gran conocimiento de pintura, y la verdad es que los cuadros y dibujos que se inventó me parecieron bien expresados, me gustó cómo trasmitió ese conocimiento aparentemente visual en palabras, y lo fácil que hizo visualizar cuadros que no existen, si no que son producto de su imaginación. Brillante.

 Los principales sucesos se daban en momentos muy sorpresivos, y creo que eso es una virtud. Los personajes son detestables, pero al menos están bien construidos, y la autora logra hacerlos creíbles. O sea, técnicamente, la novela es buena, y lo noté, solo que a mí no me gustó. Y ahora paso a explicarles por qué.

LO QUE NO ME GUSTÓ:

A ver, por dónde empezar.

Pese a que es la quinta entrega de una saga, todo se entiende a la perfección. A medida que se desarrolla la historia, la autora nos muestra el estilo de vida de Tom Ripley: cómo cuida su jardín, lo que come, lo que bebe, lo que bebe cuando va al bar, lo que bebe cuando termina de comer, y cuando se levanta a la mañana y antes de dormir, y lo que bebe su esposa cuando termina de comer, cuando se levanta a la mañana y antes de dormir también.

Constantemente hace observaciones completamente superfluas del mobiliario y de la vestimenta de todas las personas, en una exhibición del supuesto buen gusto de la autora, que para mi son todas fantochadas. Cuando Ripley está en el pueblito donde vive, constantemente la autora nos señala que sale a conducir su Renault marrón, o su Mercedes rojo, como si se tratara del nombre propio de los autos, ¡y no son más que autos! ¡Ya sé que conduce un puto Mercedes, ya sé que es millonario!

En cambio, cuando se va a Marruecos o a Inglaterra, va de café en café, de bar en bar, de restaurant en restaurant, y nuevamente la autora hace gala página tras página de sus conocimientos gastronómicos; y lo hace arriba de un taxi, a través del cual la autora nos hace un retrato vivaz de lo que vio ella arriba del taxi cuando visitó los lugares que visitan los personajes. Nefasto, parece una crónica turística, yo me esperaba otra cosa.

Los personajes se dividen en dos: los protagonistas, que son todos esnobs, y los secundarios, que son los trabajadores, que funcionan como esclavos completamente serviles a la cortesía y el bolsillo de los protagonistas. Y lo peor es que no es satírico: el retrato de Highsmith es fiel a la clase alta europea, y por ello me parece aún más repugnante todo lo que vi. Los taxistas, que son decenas y decenas porque viven en taxi los personajes; los mozos, que son decenas y decenas porque cuando se bajan del taxi se van a un bar a comer algo y la ama de llaves viven constantemente para servirles, ansiosos por su complacencia, totalmente sumisos y corteses. Y siempre, siempre, Ripley se pelea con los demás para pagar, y siempre deja abultadas propinas porque sí. Debe ser cosa mía, pero a mí todo esto me generó un rechazo muy fuerte, me hizo pensar que la autora conoce mucho acerca de ser un aristócrata, de mobiliarios, de platos de comida, de sitios turísticos, pero no conoce nada de la vida de un taxista, de un jardinero, de una ama de llaves o de un mozo. Re-pul-si-vo.

Pasan cosas, claro que sí, pero ni en los momentos más "psicológicamente críticos" pasan sin una copa de gin tonic o un plato de langostas con espárragos y crema de mantequilla con limón, ¿me entienden? Es insoportable, y no exagero, página tras página es así.

Los personajes son bilingues, y la autora va del inglés al francés. A veces no lo aclara, solo pone frases en francés - que los imbéciles de la editorial no se molestaron en traducir, así que tuve que adivinar -, y si no vive aclarando: dijo Tom en inglés, dijo Tom en francés, y la verdad es que no entiendo para qué. Los personajes ingleses hablan en inglés, ya lo sé, y los franceses hablan en francés, ya lo sé, y si hay alguno bilingue, claramente se van a hablar en el idioma que se entiendan. ¿Cuál es la necesidad de aclararlo tantas veces?

Estas cosas que señalo pueden parece menores, pero la realidad es que constitiyen una parte muy influyente y muy grande de toda la novela. Insisto: no exagero, es repetitivo, cansador, vacuo.

IMPRESIÓN GENERAL:

La idea final es interesante, no lo niego. Pero está todo tan cargado de viajes en taxis, descripciones de prendas elegantes, tragos, cafés, y conversaciones banales que siento que la profundidad psicológica se pierde totalmente, pasan cosas graves y a nadie parece importarle, y las cosas están tratadas muy por arriba. Es todo muy aburrido, muy soso, hasta que finalmente ocurre algo y te agarra por sorpresa, pero la verdad es que no vale la pena, porque no descubro nada fuerte de ningún personaje, todos tienen sus vidas muy arregladas y calmas, y la realidad es que Ripley nunca pierde tampoco el control, y los personajes que más locos están, o que al menos que más raros son, que son los antagonistas, son muy poco explotados. Me hubiera gustado ver más a Janice Pritchard, la mujer golpeada y nerviosa, antes que todo lo que tuve que aguantarme a Madame Heloise, la mujer de Ripley, con su pelo rubio y su ma cherie constante y vacío.

lunes, 17 de octubre de 2016

Recuerdos parásitos (quién alimenta a quién...)



¡Hola queridos lectores! Hoy toca la reseña al último libro que leí: Recuerdos parásitos (quién alimenta a quién…), una novela escrita por dos hermanos: Carlos y José María. Hace más de cinco años que juntaba polvo en mi biblioteca, era uno de esos eternos pendientes que todos los lectores tenemos. Hace 10 días, decidí que era hora de leerlo, y aquí me tienen.

NOMBRE: Recuerdos parásitos (quién alimenta a quién…)
AUTOR: Carlos Marcos y José María Marcos
AÑO: 2007
EDITORIAL: De Los Cuatro Vientos

SINOPSIS:

            Blandford y Blavatsky matan empujados por una energía irracional y fascinante que parece irradiar el extraño pueblo de Silling. Sus primeros asesinatos les producen temor y angustia, pero después van acostumbrándose… y necesitan más y más, en una rueda que parece no tener fin…
            Las mujeres – Maqueli, Betty y otras – son sus principales víctimas… y, también, su principal motivación para vivir…
            El odio y el amor se mezclan a tal punto que parecen estar forjados de la misma esencia en la gran noche de Silling, que nos proponen los hermanos Marcos en Recuerdos parásitos (quién alimenta a quién…), su primera novela conjunta.

PUNTUACIÓN:

★★★★★: Asombroso
★★★★: Me gustó mucho
★★★: Me gustó
★★: Estuvo bien
: No me gustó

RESEÑA:

            Bueno, la mayor parte de la trama se da en un pueblito ficticio del interior de la provincia de Buenos Aires, Silling, y se alternan viajes a La Costa y a Capital Federal. Estoy sobrador últimamente. Así como la semana pasada no había esperado gran cosa de El puente del Sur y acabó cerrándome la boca, lo mismo me pasó con esta novela. De ninguna forma, en ningún momento me imaginé que me iba a encontrar con un delirio tan complejo y tan desarrollado. El asunto es el siguiente, para resumir: Blandford llega a Silling, y se encuentra con el cadáver de un sujeto llamado Blavatsky. Hasta ese punto todo es armonía, pero luego comienzan las idas y vueltas en el tiempo, y el relato en primera persona nos lleva a contarnos dos historias que parecen ser la misma, la de dos hombres despechados y solitarios que cometen crímenes atroces. Hay mucha tela que cortar, pero para qué hacerlos esperar, vamos con los puntos positivos.

LO QUE ME GUSTÓ:

            Estoy atravesando una etapa de mi vida donde cada vez más disfruto de la literatura compleja, y esta obra me vino como anillo al dedo. Está muy bien escrita, y los autores logran construir secuencias realmente delirantes, y describir muy bien sensaciones como la angustia, el dolor, la ansiedad y la violencia. Es profunda, impactante, y si tenés el hábito entrenado, puede ser muy entretenida. La descripción de las escenas y de las impresiones, que a veces son muy complicadas, siempre es muy clara y poética. Blandford es un alcohólico degenerado, y siempre parece encontrar la vuelta para intentar contarnos cómo él es una víctima del peso de su propia historia, de sus impulsos, y al final, de su destino.

LO QUE NO ME GUSTÓ:

            Quizá sea el contexto social de esta época, pero no pude evitar sentirme molesto con que a la historia la conecten un femicidio tras otro, uno más violento y morboso que el anterior. Los autores conducen bellas impresiones poéticas, describen a la perfección tantas circunstancias, tantas ideas, tantos temores, tantos deseos, todo de forma muy humana y auténtica, tanto, que cuando llegan los asesinatos, es decir, la cúspide del delirio y la enfermedad del protagonista, aparecen relatados de un modo muy claro pero simplista hasta el hartazgo. El relato está plagado de referencias literarias y al cine que la verdad no tengo presentes, y creo que eso me complicó un poco la comprensión del texto en ciertos pasajes que directamente no se entienden, y pese a que en general está muy bien escrito, hay partes donde se abusa de los puntos suspensivos, un recurso que a mí en lo personal, me entorpece la lectura. Finalmente: en el prólogo, uno de los autores nos dice inocentemente que en la obra intentan plasmar recuerdos de la infancia junto a su hermano, cosas que quedaron pendientes o algo así, como si en la obra hubieran hecho catarsis, lo que me hizo temer por momentos acerca de la personalidad de los autores. Luego, en el epílogo, el otro autor aclara que estuvo muy inspirada con una larga serie de películas y obras de terror, y las describió una por una, y recién ahí me tranquilicé un poco. Lo que quiero decir, es que no hacían falta el prólogo ni el epílogo, porque Blandford y Blavatsky son asesinos enfermos muy terribles pero también muy creíbles, y que los autores hayan vinculado la historia con su propia vida, me asustó un poco. No hacía falta. Aunque quizás era la idea…

IMPRESIÓN GENERAL:

            La historia de los asesinos es triste y violenta, está contada de un modo hermoso y esto lo hace aún más perverso, pero allí radica la calidad del texto, creo yo. A veces, es confuso, da un poco de miedo, y mucha impresión. Hay ciertos pasajes que podrían estar mejor escritos, y ciertos diálogos que suenan antinaturales (por ejemplo, en determinado momento una prostituta de Silling reflexiona algo de un modo muy profundo y con un lenguaje admirable, lo cual suena raro para una prostituta de un pueblucho), pero la verdad es que en el contraste final, no tienen tanto peso como los momentos más psicodélicos, como los sueños de Blandford con Satanás, o sus recuerdos, imprecisos y extraños. Me quedé con ganas de saber qué sentía el asesino al momento de matar, pero quizás esto es lo que pasa con los psicópatas: matar para ellos no es muy distinto a tomarse una cerveza, y a veces Blandford pareciera más impactado por un plato de comida en el almuerzo, que por el momento en que estrangula a su amante, y creo que justamente esa es la esencia de su locura.

Si tenés ganas de sentarte a flashear un rato, te recomiendo plenamente el mambo oscuro de esta novela, una verdadera weird fiction. Un relato de horror explícito.

lunes, 10 de octubre de 2016

El puente del Sur

Y nos largamos con nuestra primera reseña nomás. Bienvenido a Críticas Argentinas. En este blog, voy a desarrollar reseñas de obras literarias y de teatro, fundamentalmente del ámbito independiente, porque, ¿quién soy yo para juzgar a Milan Kundera o a Horacio Quiroga? En fin. El objetivo es poder darle difusión a las obras, y además, darles una crítica honesta y constructiva para que en un futuro, se pueda profundizar lo bueno y corregir lo malo.

Mi intención era arrancar con una reseña a Recuerdos parásitos (quién alimenta a quién...) de José María Marcos, pero todavía no lo termino, y el sábado a la noche fui al Arteson, en Almagro, junto con mi hermana. Así que la primera reseña del blog, será para El puente del Sur, escrita por Fabián Suri y dirigida por Rafael Prieto.

NOMBRE: El puente del Sur
DIRECTOR: Rafael Prieto
GUIÓN: Fabián Suri.
ELENCO: Ezequiel Abila (Lautaro), Leonid Barynin (Martín), Nataly Funes (Julia)

PUNTUACIÓN:

★★★★★: Asombroso
★★★★: Me gustó mucho
★★★: Me gustó
★★: Estuvo bien
★: No me gustó

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RESEÑA:

A ver, le doy 5 estrellas porque justamente, no solo me gustó, si no que además me asombró. De ninguna manera imaginé que iba a encontrarme con lo que me encontré en ese escenario humilde de Almagro. Sin embargo, esto no quiere decir que la obra sea perfecta. Primero, voy a realizar una descripción de los puntos positivos.

LO QUE ME GUSTÓ:

Al principio, no pude evitar sentirme incómodo con lo que veía, y es que me sentía preso de una incomodidad que no sabía si era debido al lugar, a mí mismo, o a lo que me trasmitían los actores. Pero luego descubrí que no era nada de eso: efectivamente esa era la intención del guión, mostrarnos un pequeño pedazo de la cotidianeidad de la vida en pareja entre Lautaro y Julia, donde todo es una mentira, y lo logra a la perfección.

Cuando entra en escena Martín, interpretado magistralmente por Leonid Barynin, es donde empieza el teatro. Y es que Barynin lo hace tan bien, que contagia a sus compañeros de elenco y todo empieza a andar sobre ruedas con una naturalidad admirable. Y de a poco, con mucha sutileza, la obra nos empieza a mostrar retazos de asuntos muy pesados, como la homosexualidad y la inseminación artificial, con tanta delicadeza que, cuando terminó la obra, me pregunté si realmente esperaba que se tocaran todos los temas que se tratan y la respuesta es: no, no me lo esperaba, me asombró, y me encantó.

La obra introduce además, algunos elementos simbólicos muy interesantes, como los juguetes, el tarot o el feng shui, que se acoplan perfectamente al aura de nerviosismo y ansiedad que de a poco nos muestran una realidad innegable: las mentiras tienen patas cortas.

LO QUE NO ME GUSTÓ: 

Bueno, pese a tener la calificación más alta, es obvio que no todo es perfecto. En esa primera escena donde todo era incomodidad, se notó bastante nerviosos a Abila y a Funes, y recién cuando entró Barynin a absorber toda la presión fue cuando pudieron soltarse y actuar mejor.

El título, El puente al Sur, sumado a que apenas arranca la obra hacen mención a Avellaneda, y más aún, cuando luego se habla del barrio y de La Boca, me hace imaginarme una geografía distinta a donde transcurre la obra: en pleno Congreso. Y por eso me suena antinatural la dedicación empedernida que el guión hace con la comida china. Sé que en Capital Federal mucha gente consume sushi, comida china y esas cosas que se ven en la televisión, pero sencillamente no me lo pude creer nunca. Sí el feng shui, sí el tarot, pero no la comida china. En fin, quizá se trate de un capricho mío.

Otro punto a mejorar: a lo largo de la obra, hay un personaje que no aparece, pero que acaba teniendo suma importancia: la mamá de Julia. De hecho, pasa tan desapercibida que cuando cobra tanta importancia al final, queda un poco extraño. Quizás se debería trabajar en mencionarla un poco más para que la tengamos presente. O quizá, que no la tengamos presente y la sorpresa que supone su repentina importancia sea parte de un giro argumental, pero a mi personalmente no me convenció.


IMPRESIÓN GENERAL: 

El guión alterna buenas intervenciones, con frases cortitas pero punzantes y profundas, con algunas que no suenan del todo natural, y aunque eso afecta un poco su calidad, en realidad está muy bien armado. Nos encontramos con tres actores talentosos, aunque siento que quizá podrían haber explotado mejor aún su talento, porque los papeles lo ameritaban. Insisto con la brillante actuación de Barynin, luego gugleando un poco me enteré que tiene bastante experiencia en el rubro: se nota.

Definitivamente, si tenés ganas de disfrutar una buena obra de teatro independiente, ir a ver El puente al Sur es una gran decisión. Abajo dejo los links de facebook para los que estén interesados.




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