¡Hola queridos lectores! Hoy toca la reseña al último
libro que leí: Recuerdos parásitos (quién
alimenta a quién…), una novela escrita por dos hermanos: Carlos y José
María. Hace más de cinco años que juntaba polvo en mi biblioteca, era uno de
esos eternos pendientes que todos los lectores tenemos. Hace 10 días, decidí
que era hora de leerlo, y aquí me tienen.
NOMBRE:
Recuerdos parásitos (quién alimenta a quién…)
AUTOR:
Carlos Marcos y José María Marcos
AÑO:
2007
EDITORIAL:
De Los Cuatro Vientos
SINOPSIS:
Blandford
y Blavatsky matan empujados por una energía irracional y fascinante que parece
irradiar el extraño pueblo de Silling. Sus primeros asesinatos les producen
temor y angustia, pero después van acostumbrándose… y necesitan más y más, en
una rueda que parece no tener fin…
Las
mujeres – Maqueli, Betty y otras – son sus principales víctimas… y, también, su
principal motivación para vivir…
El
odio y el amor se mezclan a tal punto que parecen estar forjados de la misma
esencia en la gran noche de Silling,
que nos proponen los hermanos Marcos en Recuerdos
parásitos (quién alimenta a quién…), su primera novela conjunta.
PUNTUACIÓN:
★★★★★: Asombroso
★★★★: Me gustó mucho
★★★: Me gustó
★★: Estuvo bien
★: No me gustó
★★★★: Me gustó mucho
★★★: Me gustó
★★: Estuvo bien
★: No me gustó
RESEÑA:
Bueno,
la mayor parte de la trama se da en un pueblito ficticio del interior de la
provincia de Buenos Aires, Silling, y se alternan viajes a La Costa y a Capital
Federal. Estoy sobrador últimamente. Así como la semana pasada no había
esperado gran cosa de El puente del Sur
y acabó cerrándome la boca, lo mismo me pasó con esta novela. De ninguna forma,
en ningún momento me imaginé que me iba a encontrar con un delirio tan complejo
y tan desarrollado. El asunto es el siguiente, para resumir: Blandford llega a
Silling, y se encuentra con el cadáver de un sujeto llamado Blavatsky. Hasta
ese punto todo es armonía, pero luego comienzan las idas y vueltas en el
tiempo, y el relato en primera persona nos lleva a contarnos dos historias que
parecen ser la misma, la de dos hombres despechados y solitarios que cometen
crímenes atroces. Hay mucha tela que cortar, pero para qué hacerlos esperar,
vamos con los puntos positivos.
LO
QUE ME GUSTÓ:
Estoy
atravesando una etapa de mi vida donde cada vez más disfruto de la literatura
compleja, y esta obra me vino como anillo al dedo. Está muy bien escrita, y los
autores logran construir secuencias realmente delirantes, y describir muy bien
sensaciones como la angustia, el dolor, la ansiedad y la violencia. Es
profunda, impactante, y si tenés el hábito entrenado, puede ser muy
entretenida. La descripción de las escenas y de las impresiones, que a veces
son muy complicadas, siempre es muy clara y poética. Blandford es un alcohólico
degenerado, y siempre parece encontrar la vuelta para intentar contarnos cómo
él es una víctima del peso de su propia historia, de sus impulsos, y al final,
de su destino.
LO
QUE NO ME GUSTÓ:
Quizá
sea el contexto social de esta época, pero no pude evitar sentirme molesto con
que a la historia la conecten un femicidio tras otro, uno más violento y
morboso que el anterior. Los autores conducen bellas impresiones poéticas,
describen a la perfección tantas circunstancias, tantas ideas, tantos temores,
tantos deseos, todo de forma muy humana y auténtica, tanto, que cuando llegan
los asesinatos, es decir, la cúspide del delirio y la enfermedad del
protagonista, aparecen relatados de un modo muy claro pero simplista hasta el
hartazgo. El relato está plagado de referencias literarias y al cine que la
verdad no tengo presentes, y creo que eso me complicó un poco la comprensión
del texto en ciertos pasajes que directamente no se entienden, y pese a que en
general está muy bien escrito, hay partes donde se abusa de los puntos
suspensivos, un recurso que a mí en lo personal, me entorpece la lectura.
Finalmente: en el prólogo, uno de los autores nos dice inocentemente que en la
obra intentan plasmar recuerdos de la infancia junto a su hermano, cosas que
quedaron pendientes o algo así, como si en la obra hubieran hecho catarsis, lo
que me hizo temer por momentos acerca de la personalidad de los autores. Luego,
en el epílogo, el otro autor aclara que estuvo muy inspirada con una larga
serie de películas y obras de terror, y las describió una por una, y recién ahí
me tranquilicé un poco. Lo que quiero decir, es que no hacían falta el prólogo
ni el epílogo, porque Blandford y Blavatsky son asesinos enfermos muy terribles
pero también muy creíbles, y que los autores hayan vinculado la historia con su
propia vida, me asustó un poco. No hacía falta. Aunque quizás era la idea…
IMPRESIÓN
GENERAL:
La
historia de los asesinos es triste y violenta, está contada de un modo hermoso
y esto lo hace aún más perverso, pero allí radica la calidad del texto, creo
yo. A veces, es confuso, da un poco de miedo, y mucha impresión. Hay ciertos
pasajes que podrían estar mejor escritos, y ciertos diálogos que suenan
antinaturales (por ejemplo, en determinado momento una prostituta de Silling
reflexiona algo de un modo muy profundo y con un lenguaje admirable, lo cual suena raro para una prostituta de un pueblucho), pero la verdad es que en el
contraste final, no tienen tanto peso como los momentos más psicodélicos, como
los sueños de Blandford con Satanás, o sus recuerdos, imprecisos y extraños. Me
quedé con ganas de saber qué sentía el asesino al momento de matar, pero quizás
esto es lo que pasa con los psicópatas: matar para ellos no es muy distinto a
tomarse una cerveza, y a veces Blandford pareciera más impactado por un plato
de comida en el almuerzo, que por el momento en que estrangula a su amante, y creo
que justamente esa es la esencia de su locura.
Si tenés ganas de sentarte a flashear un rato, te
recomiendo plenamente el mambo oscuro de esta novela, una verdadera weird fiction. Un relato de horror
explícito.
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